:: me dejaste calavera ::

Ahí estaba yo. No solo era mi presencia, no. Me habias despellejado por completa. Ahí tirada, en un campo nevado. Fue desolador pero ahí estaba yo. Me habias quitado la ropa con cuidado. Me dejé entre el entusiasmo y la pasión antes del sexo. Quieta, de pie, desnuda ante ti. Era precioso, estaba preciosa.
Todo rozaba la delizadeza de mi debilidad de cuerpo densudo. Una mujer, otra mujer. De pie, me seducias con la mirada de quien seduce. Ja!
Me pediste que me diera la espalda. Con el frio que hacia no esperama más que un abrazo. La afilada hoja de un cuchillo que sostenias en la mano me abria la piel desde mi nuca hasta mi cóccix. Me abriste por dentro y fue sólo tirar. Una pequeño gesto magistral y toda mi piel desapareció. En el suelo yacía un traje color piel que en el defecto de desprender calor del cuerpo, emanaba delicdos y finos rios de sangre.
Yo seguía de espaldas, tal y como me habias dicho. Mi cara ya no era mi cara, mis manos, mis brazos, nada era lo que era. Sangraba por mi axila, mis codos, los ojos casi no los podía abrir porque estaban llenos de sangre que bajaba de mi frente. Comencé a temblar, el frio del desierto ártico comprimía mis venas, ahora que las veía.
Temblorosa y confiada, medio desgarrada, permanecía en mi por pura confianza .
Era un acto de amor. Lo supe cuando al darme la vuelta me guillotinaste la cabeza.
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Autor: roouus
un saludo.
roouus
Fecha: 18/08/2006 14:50.




